INECA advierte de que el liderazgo industrial de L’Alcoià y El Comtat necesita más tecnología, talento y suelo empresarial para asegurar su futuro
Alicante, 2 de noviembre de 2026.
El Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA) ha presentado en el Parque Tecnológico Urbano de Rodes de Alcoy el Anuario Económico de la Provincia de Alicante, un exhaustivo diagnóstico de la realidad socioeconómica provincial que, en esta ocasión, profundiza en la estructura productiva de L’Alcoià y El Comtat, dos comarcas que constituyen uno de los principales motores industriales del territorio. El análisis confirma la fortaleza manufacturera de ambas comarcas, sustentada en una larga tradición industrial, un tejido empresarial especializado y una importante capacidad productiva, pero también identifica debilidades estructurales que pueden condicionar su competitividad durante los próximos años, especialmente la escasez y fragmentación del suelo industrial, el envejecimiento demográfico, las necesidades de renovación tecnológica y la insuficiente presencia de servicios avanzados a las empresas.
Durante la presentación, el presidente de INECA, Alfredo Millá, ha reivindicado el papel histórico de Alcoy y su entorno en el desarrollo económico provincial, destacando que su tradición manufacturera constituye una ventaja competitiva construida durante generaciones. En este sentido, ha recordado que “Alcoy y su entorno enseñaron a esta provincia tres cosas que seguimos usando: organizar el trabajo, formar a quien lo hace y vender fuera lo que se fabrica dentro», y ha advertido de que «los territorios que saben fabricar no se improvisan: tardan un siglo en construirse y se pierden en muy poco tiempo si se descuidan”.
Una provincia que crece en empleo, pero no al mismo ritmo en riqueza
El Anuario, que incluye trece apartados, más de un centenar de gráficos y una treintena de tablas, plantea una reflexión que trasciende los resultados sectoriales: la provincia de Alicante continúa creciendo en actividad económica y empleo, pero ese avance no se traduce en una mejora equivalente de su aportación a la riqueza nacional. El autor del estudio y asesor externo de Estudios de INECA, Francisco Llopis, ha explicado que en 2025, Alicante concentraba el 3,57% del empleo de España, mientras que su contribución al PIB nacional se situaba en el 3,10%. Esta diferencia evidencia las dificultades de la economía provincial para transformar el crecimiento en una mayor generación de valor añadido y pone de manifiesto la necesidad de avanzar hacia un modelo económico que mejore su productividad.
La comparación histórica resulta especialmente significativa. Para Llopis, en el año 2000, Alicante representaba el 3,31% del empleo y el 3,14% del PIB nacional, mientras que en 2005 ambas magnitudes alcanzaban el 3,52% y el 3,29%, respectivamente. Dos décadas más tarde, la provincia ha incrementado su peso relativo en el mercado laboral, pero su contribución a la riqueza española se mantiene por debajo de los niveles registrados a comienzos de siglo. Esta evolución refleja un modelo de crecimiento que depende en buena medida de la incorporación de trabajadores y recursos, sin conseguir avances equivalentes en productividad. De hecho, el PIB por empleado de Alicante representa actualmente el 86,9% de la media española, una brecha que el Anuario plantea reducir hasta alcanzar entre el 90% y el 92% en el horizonte de 2031.
Para avanzar en esta transformación, INECA identifica diez retos estratégicos que abarcan la productividad, la diversificación económica, la modernización industrial, la agricultura, el turismo sostenible, la vivienda, el capital humano, la inclusión financiera, las infraestructuras y la gobernanza institucional. A juicio de Llopis, el objetivo es superar un modelo basado principalmente en el crecimiento cuantitativo y avanzar hacia una economía capaz de generar mayor valor añadido, aprovechar mejor sus recursos y fortalecer la cooperación entre empresas, universidades, instituciones y centros de conocimiento. Esta estrategia provincial encuentra en las comarcas industriales del interior uno de sus principales ámbitos de actuación, tanto por su capacidad productiva como por el potencial que ofrecen para impulsar una economía más competitiva.
L’Alcoià y El Comtat concentran más de la mitad del empleo textil provincial
El análisis comarcal sitúa a L’Alcoià y El Comtat como el corazón manufacturero de la provincia, junto con el Vinalopó, configurando un corredor industrial interior con una identidad productiva que se remonta al siglo XIX. Ambas comarcas comparten una importante especialización textil y, conjuntamente, suman 3.840 afiliados en esta actividad, el 52,6% de todo el empleo textil de la provincia de Alicante. A esta fortaleza, según Francisco Llopis, se añade otro de los grandes ejes industriales del territorio: el caucho, el plástico y el juguete, especialmente concentrado en L’Alcoià y en el histórico Valle del Juguete, articulado en torno a Ibi y Onil. Solo L’Alcoià contabiliza 4.644 afiliados en este sector, que representan el 47,5% del empleo provincial de estas actividades.
La comarca dispone, además, de una base metalmecánica propia, integrada por empresas de productos metálicos, maquinaria y metalurgia, que contribuye a ampliar su diversificación productiva y a reforzar la estabilidad del conjunto industrial. La presentación comarcal del anuario identifica así dos modelos económicos complementarios, pero con características claramente diferenciadas. L’Alcoià destaca por el volumen de su actividad, la diversidad de su tejido productivo y la solidez de su estructura industrial, mientras que El Comtat presenta una mayor concentración sectorial, hasta el punto de convertirse en la comarca de mayor especialización relativa de toda la provincia y también en la de mayor rentabilidad empresarial. En El Comtat, el sector textil representa el 50,2% de todo el empleo industrial, una concentración que constituye una fortaleza competitiva, pero que también incrementa la exposición de sus empresas a los cambios del mercado internacional.
Alfredo Millá ha destacado la complementariedad de ambas comarcas, señalando que su fortaleza no responde únicamente a una trayectoria histórica, sino a la existencia de una estructura productiva consolidada y con capacidad para competir. El presidente de INECA ha subrayado que L’Alcoià cuenta con una base metalmecánica que aporta estabilidad a su industria, mientras que El Comtat ha alcanzado los mayores niveles de especialización textil de la provincia y una elevada rentabilidad empresarial. Esta combinación convierte al corredor industrial interior en un espacio estratégico para el conjunto de Alicante y refuerza la importancia de garantizar las condiciones necesarias para que su tejido manufacturero continúe evolucionando.
L’Alcoià presenta el mercado laboral más dinámico de la provincia
Las diferencias entre ambos territorios también se reflejan en el mercado laboral. De acuerdo con los datos del Censo de Población del Instituto Nacional de Estadística analizados, L’Alcoià registra la mayor tasa de actividad, la mayor tasa de empleo y la menor tasa de paro de las nueve comarcas alicantinas. Estos resultados sitúan a la comarca como el mercado laboral más dinámico de la provincia en términos generales y evidencian la capacidad de su estructura industrial para sostener la actividad económica y el empleo. El Comtat, por su parte, presenta un modelo laboral caracterizado por una mayor especialización y cualificación, con la segunda tasa de paro más baja de la provincia, situada en el 17,3%, y un nivel formativo superior del 22,8%.
Esta diferencia también se aprecia en la relación entre formación y actividad empresarial. En L’Alcoià destaca el papel de la formación profesional y técnica, estrechamente vinculada a las necesidades del tejido industrial, mientras que en El Comtat adquieren mayor protagonismo los perfiles universitarios, asociados a empresas de nicho y a una elevada especialización textil. Ambos modelos demuestran la importancia de conectar las necesidades empresariales con la formación y el talento disponible, una relación que adquiere especial relevancia ante los desafíos del relevo generacional y la incorporación de nuevas tecnologías.
Sobre estos resultados, Millá ha puesto en valor el papel de la industria como generadora de empleo y estabilidad económica, destacando especialmente el comportamiento del mercado laboral de L’Alcoià. “Hay un dato que me gusta especialmente: L’Alcoià tiene el mercado laboral más dinámico de la provincia”, ha señalado, para añadir que “en una provincia que arrastra un problema de paro estructural, eso no es casualidad: es industria”. El presidente también ha destacado la importancia de una formación profesional vinculada a las necesidades de las fábricas y de una cultura exportadora consolidada durante décadas, dos factores que considera fundamentales para explicar la capacidad competitiva de estas comarcas.
La disponibilidad de suelo industrial, una de las principales limitaciones
Pese a su fortaleza productiva, Llopis advierte de que la disponibilidad y las características del suelo industrial constituyen uno de los principales obstáculos para el crecimiento empresarial. La situación resulta especialmente preocupante en El Comtat, donde el suelo empresarial presenta un elevado grado de fragmentación, parcelas de tamaño reducido y un progresivo envejecimiento de las instalaciones disponibles. Esta combinación limita la expansión de las empresas existentes, dificulta la implantación de nuevas actividades industriales y condiciona las posibilidades de modernización de un tejido productivo que necesita adaptarse a nuevas exigencias tecnológicas y logísticas.
El análisis municipal muestra importantes diferencias dentro del corredor industrial. Ibi encabeza la oferta de suelo empresarial, tanto por superficie total como por tamaño medio de parcela, seguido de Muro de Alcoy y Banyeres de Mariola, que también disponen de espacios relativamente amplios. En cambio, Alcoy y Cocentaina presentan los tamaños medios de parcela más reducidos entre los municipios analizados, mientras que Castalla registra la menor superficie industrial total. Esta distribución desigual de los espacios empresariales pone de manifiesto la necesidad de abordar la planificación del suelo industrial desde una perspectiva territorial que tenga en cuenta las necesidades de crecimiento del conjunto del corredor manufacturero.
En este contexto, el presidente de INECA ha defendido que la prioridad no debe centrarse en modificar la esencia del modelo industrial, sino en actualizar los recursos e infraestructuras que sostienen su competitividad. “El motor funciona. Es un motor magistral, especializado y rentable. Nadie tiene que venir aquí a explicar cómo se fabrica. Lo que hay que modernizar es el chasis”, ha afirmado Millá, quien ha identificado la disponibilidad de suelo industrial moderno, el relevo generacional y la digitalización, así como el acceso a servicios avanzados, entre los principales desafíos que deben abordarse para garantizar la continuidad del liderazgo manufacturero.
Renovación generacional, digitalización y servicios avanzados
La presentación del Anuario también identifica otros factores que amenazan la continuidad del liderazgo manufacturero de estas comarcas. Uno de ellos es el envejecimiento de la población, especialmente acusado en El Comtat, donde el índice de envejecimiento alcanza el 160,8. A esta circunstancia se suman las dificultades para garantizar el relevo generacional y la necesidad de incorporar perfiles técnicos avanzados que permitan acelerar la digitalización de los procesos industriales. El estudio advierte, asimismo, de la exposición de ambas comarcas a la competencia internacional, las barreras arancelarias y las fluctuaciones en los precios de las materias primas, factores que adquieren especial relevancia en las actividades textiles y del plástico y que incrementan la necesidad de reforzar la capacidad de adaptación empresarial.
Otra de las debilidades señaladas es el déficit de servicios avanzados a las empresas, especialmente en investigación y desarrollo, diseño, financiación, certificación, tecnología y administración especializada. Esta carencia genera una dependencia funcional de L’Alacantí para acceder a determinados servicios necesarios para mantener la actividad y la competitividad industrial. El diagnóstico pone así de manifiesto que una parte de las actividades que aportan mayor valor añadido se desarrolla fuera de las comarcas donde se concentra la producción manufacturera, lo que limita las posibilidades de fortalecer un ecosistema empresarial más completo y con mayor autonomía.
Para Alfredo Millá, esta última cuestión constituye uno de los desafíos más importantes del territorio. «Una comarca que fabrica con este nivel no puede depender de otros para los servicios que dan valor a lo que fabrica», ha advertido el presidente de INECA, quien ha reclamado reforzar la presencia de ingeniería, diseño, certificación, tecnología e investigación y desarrollo en el propio corredor industrial. En este sentido, ha defendido la necesidad de aprovechar las capacidades existentes, como el campus universitario, el Parque Tecnológico Urbano de Rodes y un tejido empresarial con una larga trayectoria inversora, para facilitar que los servicios avanzados se desarrollen cerca de las empresas que los necesitan.
INECA reclama inversiones para reforzar la competitividad industrial
La modernización del corredor industrial interior requiere, además, una respuesta adecuada en materia de inversiones públicas, infraestructuras y servicios. Durante su intervención, Alfredo Millá ha relacionado los desafíos específicos de estas comarcas con las necesidades estructurales del conjunto de la provincia y ha insistido en la importancia de que las administraciones acompañen el esfuerzo inversor del tejido empresarial.
En este sentido, el presidente ha recordado que Alicante mantiene, según las estimaciones de INECA, un déficit inversor acumulado superior a los 2.640 millones de euros por parte del Estado y de la Generalitat. Millá ha advertido de que este desequilibrio afecta especialmente a la capacidad competitiva de los territorios industriales y ha señalado que “las comarcas industriales del interior saben mejor que nadie lo que cuesta competir con infraestructuras y servicios que llegan tarde”.
INECA considera prioritario avanzar en la disponibilidad de suelo industrial moderno y bien conectado, reforzar la formación técnica para garantizar el relevo generacional y facilitar la implantación de servicios avanzados y actividades de I+D en las propias comarcas industriales. Estas actuaciones permitirían aprovechar mejor las fortalezas existentes, favorecer la atracción de nuevas inversiones y mejorar la capacidad de las empresas para incorporar tecnología, conocimiento e innovación a sus procesos productivos.
Horizonte 2031: mantener la fortaleza industrial y transformar sus condiciones de crecimiento
El diagnóstico territorial derivado del Anuario concluye que L’Alcoià y El Comtat disponen de una base manufacturera consolidada, especializada y competitiva, pero que su continuidad requiere actuar sobre los factores que limitan su capacidad de transformación. Preservar la tradición industrial, la especialización productiva, la formación profesional y la cultura exportadora constituye una parte fundamental de la estrategia, mientras que la modernización del suelo industrial, la digitalización, la atracción de talento técnico avanzado y el acceso a servicios de mayor valor añadido deben convertirse en prioridades para consolidar su competitividad.
Este planteamiento conecta directamente con la estrategia provincial Horizonte 2031 que propone INECA, orientada a pasar de un crecimiento sustentado fundamentalmente en el volumen a otro basado en la productividad, la innovación y la capacidad de generar prosperidad. El futuro económico de Alicante dependerá, en buena medida, de cómo se aprovechen las fortalezas de cada territorio y de la capacidad para transformar sus ventajas productivas en mayores oportunidades económicas y sociales.
Alfredo Millá ha concluido su intervención reivindicando el papel que puede desempeñar el corredor industrial interior en esta nueva etapa de transformación económica. “Esta provincia aprendió a fabricar en Alcoy”, ha recordado, destacando que el territorio mantiene su capacidad para liderar los próximos cambios productivos. El presidente de INECA ha defendido que el Anuario debe servir como herramienta de conocimiento y apoyo a las decisiones empresariales e institucionales, con el objetivo de contribuir a que una industria construida durante generaciones siga siendo competitiva en las próximas décadas.




